

Fuerabordismo

Soy Rubén Guerrero y curso el primer año de bachillerato del colegio Holy Child School. Me desempeño además como fuerabordista y represento en este deporte a la Federación Deportiva del Guayas.
Éste es uno de los deportes acuáticos más peligrosos, se necesita no solo ser decidido sino también hace falta mucha astucia y habilidad. Desempeñarse es esto no es nada fácil, un error puede costarle la vida a cualquier piloto.
Una de las complicaciones al practicar fuerabordismo es la de decidir en segundos o una fracción de ellos, eso marca la pauta entre la victoria y los aplausos o literalmente volar por los aires y caer estrepitosamente al agua a una velocidad aproximada de 68 a 70 mph.
Créanme, prefiero caer en la tierra y golpearme un poco a tocar el agua a esa velocidad, si pudiera comparar diría que un golpe a esa velocidad es como estrellarse contra una roca.
Este deporte además me ha permitido estar de cerca con delfines, los he visto nadar junto a mí, he sido testigo también de volcamientos a tan solo metros de donde estoy; de la misma manera a mi me ha tocado sufrir múltiples accidentes y a veces, de tantas ganas y amor por este deporte, cuando me caigo, me rescatan, logro prender el bote y sigo hasta terminar la carrera.
Soy del tipo de pilotos ganadores, compito para ganar, lo importante para mí no es participar sino ganar.
Esta afición me la indujo mi papá desde pequeño, cuando lo veía correr, mi sueño era competir en estas carreras y ser el mejor de todos, el campeón. Desde los 8 años ya me subía al bote mi papa pero mis inicios en las competencias fue a los 15, he tenido buenas participaciones en carreras de gran renombre como Guayaquil – Posorja, Guayaquil – Vinces, Circuito de Yaguachi etc.
A pesar de ser competencias importantes en mi país, no me conformo con eso y quiero tener la oportunidad de representar al país en Estados Unidos, específicamente en Detroit, Michigan y así ser campeón mundial.